Hacer un buen pan casero es una de las cosas que más disfruto en la cocina. Preparar la masa, darla forma y ver como se va transformando en el horno.
Finalmente el olor que inunda la casa es una maravilla y por supuesto disfrutarlo y compartirlo es una absoluta delicia.
Me gusta experimentar con diferentes ingredientes, semillas, harinas...y como en este caso, introducir cebolla morada, cuyo sabor dulce, enriquece y aporta humedad a este pan. Al igual que el salvado de avena, que le aporta fibra y sabor.
Un pan que ya he repetido varias veces y que ya ha entrado en la lista de mis favoritos.
INGREDIENTES:
50gr.salvado de avena
450gr. Harina de fuerza
338gr. Agua
1 cebolla morada previamente frita
1 cta.sal
1 sobre de levadura liofilizada de panadero (7gr) Una pizca de azúcar.
ASÍ LO PREPARÉ:
Templar ligeramente el agua, añadir la levadura y una pizca de azúcar, mezclar bien y dejar reposar 10 minutos para que se active la levadura.
Mezclar la harina, el salvado, la sal y finalmente el agua dónde hemos disuelto la levadura.
Mezclar bien, tapar el recipiente y dejar que la masa doble su volumen.
Precalentar el horno a 220°C.
No es necesario, pero yo puse una fuente pirex en el horno, dónde después puse la masa (sobre papel de hornear) y cocí el pan. La forma queda más uniforme y la corteza más crujiente.
Cocer unos 40 o 45 minutos, hasta que esté dorado a nuestro gusto.
Sacar, poner a enfriar sobre sobre una rejilla y disfrutad de este riquísimo pan.
¡¡¡¡¡Salud y disfrutad!!!!!















